Las características definitorias de cada color son tres: el matiz, la luminosidad y la saturación.
El matiz define la variación cualitativa del color. Es el atributo que hace posible su identificación principal.


La saturación es el grado de pureza. Cuanto más se identifica un color con la plenitud de su matiz, más saturado está, por lo que se le ve como más intenso.

TONOS ACROMÁTICOS
Estos serían el blanco, el negro y los tonos de grises intermedios.
TEMPERATURA DE LOS COLORES
Determinados colores pueden parecer fríos o cálidos. La diferencia entre colores fríos y calientes es una respuesta de tipo psicológico, quizá viene definida por la asimilación de los significados de los objetos y situaciones con determinado aspecto cromático.
Los fríos abarcan desde los azules-verdes, los verdes y el gris verdoso por un lado, hasta los azules medios y violáceos por el otro.

Los cálidos se centran en los naranjas, rojos y amarillos, oscureciéndose progresivamente en valor con su tendencia hacia los ocres, tierras, marrones y los púrpuras y violetas con componente rojizo.

Las tonalidades con características frías se relacionan psicológicamente con significados evocadores de tranquilidad, fescura, profundidad e incluso transcendencia; mientras que los cálidos son colores activos, vitales, con movimiento e incluso demostrativos de violencia.
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